El pasado día jueves. con un espíritu de fe, fraternidad y compromiso, la comunidad educativa del Colegio Providencia del Sagrado Corazón conmemoró el Día de la Solidaridad con una Eucaristía celebrada en torno a la mesa del Señor y presidida por el capellán del establecimiento, Padre Giglio Linfati.
La celebración fue una oportunidad para que estudiantes, educadores y familias se reunieran en un espacio de oración y reflexión, poniendo en el centro el valor de la solidaridad y la importancia de vivirla como una expresión concreta del compromiso con los demás.
La jornada estuvo inspirada especialmente en el testimonio de Madre Bernarda Morín, fundadora de la Congregación de las Hermanas de la Providencia, quien dedicó su vida al servicio y cuidado de los más pequeños, y de San Alberto Hurtado, reconocido por su incansable labor en favor de las personas más vulnerables y por su llamado a construir una sociedad más justa y fraterna.
Ambas figuras fueron presentadas como referentes de una misma vocación de servicio, demostrando que, más allá de las épocas y circunstancias, el amor al prójimo y la preocupación por quienes más lo necesitan constituyen un llamado permanente.
En este sentido, la celebración invitó a toda la comunidad educativa a renovar su compromiso con una solidaridad que trascienda el espacio escolar y se traduzca en acciones concretas en la vida cotidiana, desde pequeños gestos de preocupación y ayuda hasta iniciativas que contribuyan al bienestar de quienes forman parte de la sociedad.
De esta manera, el Colegio Providencia del Sagrado Corazón reafirmó su compromiso con una formación integral que, junto con el desarrollo académico, busca cultivar en sus estudiantes valores como la fraternidad, el servicio, la empatía y el compromiso con los demás.







